LA MENOPAUSIA: UN PROBLEMA PARA LA VIDA SEXUAL DE LA PAREJA.

La vida sexual de las personas pasa por diferentes etapas, iniciando su proceso más intenso en la adolescencia donde se empiezan una serie de cambios hormonales que despierta el interés continuo por todo lo relacionado con el sexo. Pasado este proceso, la juventud y la edad adulta se mueve entre ganas desenfrenadas y momentos de reposo. Pero, llegada cierta edad, se vuelve al principio, ya que se inician nuevos cambios hormonales, que alborotan la química del cuerpo y llega a producir problemas tanto físicos como emocionales.  Este periodo es vivido de manera más intensa por las mujeres, ya que no referimos a la Menopausia. Tal y como, pasó en la adolescencia, cuando las manifestaciones físicas relacionadas con cambios en los rasgos, las espinillas en la cara o cierta desproporción simétrica. Sumadas a depresiones, caída de la autoestima y otras situaciones emocionales, causaba comportamientos diferente en aquel momento. La Menopausia presenta síntomas y reacciones parecidas, que cambian la rutina normal de las mujeres. Pero, llegado ese momento natural en el proceso biológico femenino, muchas de ellas, no reconocen los síntomas propios de esta etapa, que aparece entre los 45 y 50 años comúnmente.

MANIFESTACIONES EMOCIONALES Y FÍSICAS DE LA MENOPAUSIA.

Llegado el momento, cuando el cuerpo femenino empieza a mostrar los  cambios propios que indican el fin de la capacidad reproductiva de la mujer. Los signos se muestran tanto en lo mental como en el cuerpo. A continuación, algunos de estos:

Entre los emocionales, podemos mencionar:

  • Depresión. Un importante número de señoras, no aceptan con naturalidad este fin de periodo biológico. Por ello, sienten que su capacidad femenina, enfocada en la gestación, deja de existir y, por ello, dejan de ser mujeres. Situación que les frustra enormemente.
  • Miedo a la edad. De igual manera, la Menopausia es asociada, por muchas, como una señal de envejecimiento. Al sentir esto, dejan de creerse atractivas y deseadas con las consecuencias que esta emoción conlleva.

Por su parte, aquí señalamos algunas de las físicas:

  • Pérdida del apetito sexual. Las variadas consecuencias producto de la manifestación sintomática de la Menopausia, provoca que muchas damas pierdan el interés por las relaciones íntimas. Ya que, debido a las diferentes molestias físicas o las emociones negativas, el sexo pasa a un segundo plano.
  • Vagina Reseca. Una de las características más recurrente en este periodo, y que suele mantener después de haberlo superado, es la falta de lubricación natural de la vagina. Lo que, sin dudas, trae consecuencias variadas. Mayor molestia cotidiana y problemas de infecciones en la vulva, debido a que, una de las funciones de la lubricación vaginal es la de mantener la zona libre de gérmenes, cumpliendo un proceso de lavado. Además, las experiencias sexuales con unas paredes internas secas, resultan muy incómodas y dolorosas. Lo que, es suficiente motivo para no querer tener sexo.
  • Desequilibrio hormonal. Al igual como pasó en la adolescencia, en esta etapa las hormonas no mantienen un comportamiento normal dentro del cuerpo. En especial, el estrógeno que es la que está más asociada con la reproducción y el deseo sexual. Este desorden hormonal provoca fuertes cambios en internos y el aumento de la sensibilidad ante la temperatura. De allí, los famosos calorones que sufren en esa etapa.

ALGUNOS MÉTODOS PARA ALIVIAR EL PROBLEMA

En primer lugar, queremos recomendar los tratamientos naturales, ya que siempre son mejores y no hay posibilidad de efectos secundarios. En negocios especializados en este tipo de productos, se encuentran bebidas y preparados que funcionan bastante bien en la disminución de los síntomas. También, en la tiendas eróticas se venden cremas y estimuladores para ayudar a superar los momentos incómodos de la Menopausia. En eso lugares, de igual manera, se pueden adquirir lubricantes sexuales para combatir los problemas de la resequedad vaginal. La visita a un terapista sexual puede ser efectiva, en especial cuando se desea revivir la vida íntima con la pareja y retornar la armonía a la relación.

Por otra parte, existen los métodos médicos, comúnmente basado en terapias hormonales para devolver el equilibrio químico en el cuerpo, haciendo de esta manera que desaparezcan los síntomas. En este punto, se debe tener mucho cuidado con este tipo de tratamientos, ya que muchos de los fármacos usados son señalados como causante de enfermedades de cuidado.

Es importante entender que, la Menopausia no se cura, ya que no es una enfermedad, sino un proceso natural del cuerpo femenino. Lo que se puede hacer, es minimizar los síntomas para evitar las consecuencias negativas de estos. Por ejemplo, la pérdida del deseo sexual, que puede repercutir negativamente en la vida íntima. Es decir, si eres hombre o mujer, de igual manera deben buscar las mejores alternativas para que, la Menopausia no sea un problema con consecuencia que lamentar.